Las exportaciones de sandía han aumentado en los últimos años. Una de las principales limitantes de los agricultores para exportar es el uso desmedido de pesticidas, ya que existen requisitos estrictos sobre niveles de contaminantes generados por agroquímicos.
El uso de microorganismos benéficos permite un manejo equilibrado de la relación suelo–planta: contribuyen a la mineralización, incrementan la movilización y disponibilidad de nutrientes, controlan hongos patógenos del suelo, favorecen el desarrollo radicular uniforme y fortalecen el sistema inmunológico de la planta.
El ensayo se llevó a cabo en Chiquimulilla, Santa Rosa, en un área de 15.5 manzanas. La aplicación se realizó al suelo por medio de riego —los microorganismos se aplicaron en el segundo tercio del riego— en tres momentos del ciclo: 15, 25 y 35 días después del trasplante.
Se compararon dos tratamientos: T1 (programa Successo) y T2 (testigo comercial), evaluando el efecto de hongos benéficos y revitalizador radicular sobre la sanidad del suelo, el desarrollo de raíz y los grados brix del fruto en cosecha.